Recuerdo el día que la conocí. Ibamos en el mismo bus a un retiro de la iglesia y aunque yo iba entusiasmado por el compartir con mis amigos y pensando en mis expectativas de un encuentro personal con Dios; ella iba pensando en un paquete de galletas saltines con leche condensada que se le habia quedado en casa. No recuerdo bien que le dije, creo que fue algo como "cuando te las traigan me das?", a lo que ella hizo un gesto muy parecio al que nuestro segundo hijo [sí nos casamos y tenemos varios hijos] haría unos 15 años despues de ese momento mágico cuando le pida hacer algo que no quiere...un jooooo.
Hoy no recuerdo muchas cosas vividas en ese retiro de 5 días el cual llenó mis expectativas primeras, lo que sí recuerdo intermitentemente es el verde mirar de una chica de la que me enamoré desde ese día hasta el fin de mis días en este planeta.
martes, 2 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario